| Responsabilidad gerencial
De todas las políticas posibles para abordar el problema del tabaquismo en la empresa, la peor es ignorarlo. El conflicto existe, se manifieste o no. En ese sentido, hay una vastísima experiencia a nivel mundial. La sociedad argentina aún es poco consciente de los derechos de los no fumadores. Esto hace imprescindible que las autoridades (en cada sector) implementen políticas claras tendientes a generar ambientes libres de humo que protejan la salud de todos, fumadores y no fumadores.
Dentro de las políticas recomendadas para reducir el dramático impacto que genera el tabaquismo pasivo, la prohibición de fumar en el ambiente laboral es una de las más destacadas. Los ambientes laborales tienen muchísima más importancia que cualquier otro, ya que la gente suele pasar más tiempo allí que en sus propias casas.
La legislación sobre salud y seguridad laboral exige que la empresa proteja a su personal contra las sustancias nocivas en el ámbito de trabajo. Dentro de la promoción de la salud en el ambiente laboral, el tabaquismo debería ocupar un espacio central, ya que no existe ninguna causa más perjudicial para la salud de los empleados que la exposición al humo ambiental de tabaco, que ya desde 1972 ha sido identificado como uno de los principales riesgos para la salud laboral.
El Manual de ambientes laborales libres de humo de tabaco, del Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la Nación, propone que las empresas adopten una serie de medidas, entre las que se cuentan:
- Adecuarse a las políticas internacionales que van en el mismo sentido.
- Ofrecer una imagen de empresa saludable y preocupada por la salud de las personas.
- Proteger a todos los trabajadores, sobre todo a los que no fuman, que son la mayoría, evitando la inhalación del humo ambiental de tabaco y sus consecuencias para la salud.
- Aumentar la satisfacción de los empleados (tanto fumadores como no fumadores) al sentirse cuidados por la institución.
- Prestar protección especial a los trabajadores expuestos a materiales peligrosos, ya que la exposición combinada al humo de tabaco y a determinadas sustancias acarrea importantes riesgos para la salud.
- Contribuir al concepto de “medio laboral seguro” evitando la inhalación involuntaria de un tóxico perjudicial como el humo ambiental de tabaco.
- Reducir la cantidad de tabaco consumida por los fumadores y alentarlos y ayudarlos para que dejen de fumar.
- Reducir las enfermedades entre los empleados, los gastos médicos y el ausentismo laboral.
- Disminuir el riesgo de incendios y el gasto en las pólizas de seguros contra incendios.
- Disminuir los costos de materiales, pintura, muebles, alfombras, computadoras (entre otros insumos) y limpieza que lleva aparejados el acto de fumar dentro de un edificio. Aumentar la productividad, ya que los fumadores suelen ocupar tiempo considerable para fumar.
Ésta intervención afectaría de manera positiva no sólo a la empresa sino también a los trabajadores y a sus familias. También ejercería un impacto sobre la sociedad y serviría para implementar proyectos similares en otros ámbitos laborales. |